lunes, 28 de septiembre de 2015



 UNA NOCHE DE TERROR

Estoy acostada en mi cama; siento ruidos, murmuros y golpes, de pronto quiero abrir los ojos, sufro para abrirlos y cuando por fin lo logro veo todo oscuro, intento moverme, quiero averiguar de dónde provienen esos sonidos que me despertaron; siento como si estuviera encadenada, me duelen las muñecas y los tobillos como si estuviera luchando durante un largo rato contra los eslabones de una gruesa cadena. Sigo tumbada, aun sin moverme. “No puedo” – y me entra un estremecimiento horrible, me estoy quedando sin aire, se me está empezando a nublar la vista, ya no distingo casi nada, no puedo respirar, jadeo. Sigo esforzándome por mantenerme viva cuando un destello de luz que sale al abrirse la puerta me sobresalta, es la luz de la luna, todo se vuelve nublado, distingo una silueta, dos siluetas, cuatro –me estremezco-mi corazón está a punto de paralizarse. Me esfuerzo en recobrar la vista y lo logro, distingo quienes son, uno tiene el cabello rubio rizado que se distingue por la luz de la luna, tiene una mirada penetrante que tan solo con mirarme me apuñala en el estómago. La otra silueta es de una chica, tiene buenas proporciones, lleva el cabello largo y oscuro que tapa la mitad de su cara, lucho para distinguirla, es Katy (la de actividad para normal) ,las otras cuatro siluetas que vi resultan ser un solo individuo, es un monstruo, tiene cuatro cabezas, todas iguales. Mi corazón empieza a perder su ritmo cardiaco, estoy sudando frio, siento que la mitad de mí ya no se encuentra conmigo. Los tres individuos se me acercan; el rubio lleva una lanza, la mujer se acerca con las manos estiradas con la intención de ahorcarme y el monstruo de cuatro cabezas lleva una sierra que cuando está más cerca de mí y la enciende, siento su retumbar en mi pecho. Están más cerca de mí, me cogen, siento sus extremidades sobre mí, frías, casi muertas, la mujer me coge del cuello y empiezo a perder el aire y siento como la sierra se introduce en mi estómago y va cortando cada parte de mis órganos, siento también como el filo de la lanza se introduce en mi cerebro, siento mi corazón duro, me siento muerta. “Estoy muerta”. Despierto, estoy sentada en mi cama, sudo como cerdo, todo está tranquilo. “Ha sido solo una pesadilla”;  me bajo de la cama y me dirijo al cuarto de mis padres. Cuando entro veo el suelo de un rojo vivo, veo el suelo bañado en sangre, siento como mi alma se desprende de mí, oigo los latidos  de mi corazón; entro de puntas -- la sangre me causa repugnancia -- vuelvo la cabeza hacia la cama de mis padres, los veo. Tienen un hueco profundo en el cuello, parece una mordida. Me quedo pasmada – “esto no está pasando, no puede…estar…pasando” -- mi voz es entrecortada, casi tartamudeo. Me acerco más a ellos y veo que también tienen un hueco profundo en el cerebro, eso fue lo que provocó tanta sangre. Me siento cansada, con miedo, pena, no sé qué hacer. Me estremezco en una esquina de la pared, lloro, grito, me quejo. Salgo corriendo en busca de ayuda, bajo, voy a una habitación y veo a mi hermanito siendo devorado por varios hombres, estoy temblando – “¡qué está pasando Dios”-- voy a la calle, intento escapar y buscar ayuda, pero resulta que toda la calle está llena de cadáveres y hay sangre por todos lados. En una esquina distingo como varios hombres y mujeres devoran a una mujer, es la señora María Juanita -- nunca me simpatizo esa señora -- sigo corriendo, vuelvo la cabeza y veo como los perros se devoran entre sí, veo un hombre que le muerde el cuello a otro. Me espanto. Me quedo parada en medio de la calle por un instante, sé que estoy perdida, todo gira a mi alrededor y caigo de bruces al suelo. Veo dos aves grandes, enormes, que se dirigen a mí, quiero levantarme y correr pero no puedo estoy resignada. Las aves en realidad no eran aves, eran mujeres con alas, tiene la cara pálida y dientes afilados, son colmillos. Me cogen y me acarician, oigo sus susurros, luego escucho que una de ellas dice “¡amo, amo…!”. Todo se queda en silencio, yo sigo tirada en el suelo. En la oscuridad todo es nublado –“moriré, todo está perdido”. Veo con los ojos entreabiertos que de la neblina sale un hombre alto y delgado, esta vestido de negro, es pálido también. Detrás de él van apareciendo más personas; distingo a mis padres y a varios niños, entre ellos veo a mi hermanito, veo también a mi hermana, a mis vecinos y amigos, todos con las mismas características. Están muertos. “Me matarán”, se acercan más a mí, me veo rodeada de rostros pálidos. El hombre que viste de negro se acerca a mi cuello y lo acaricia, busca mi vena y se lanza con sus enormes dientes sobre ella. Todo queda nublado. Despierto; estoy asustada y sudando, distingo la luz del sol, la televisión esta prendida, ya está por acabar Actividad para normal 2. Tengo miedo, me siento en la cama y al momento de moverme algo se cae, el ruido me sobresalta, veo lo que es y  me río. Es el libro que estaba leyendo antes de que empiece la película, es el libro Drácula. Todo fue una pesadilla.Vacilo. Ya no volveré a comer demasiado después de leer un libro y ver una película de terror.

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