UNA NOCHE DE TERROR
Estoy acostada en mi cama; siento ruidos, murmuros y
golpes, de pronto quiero abrir los ojos, sufro para abrirlos y cuando por fin
lo logro veo todo oscuro, intento moverme, quiero averiguar de dónde provienen esos
sonidos que me despertaron; siento como si estuviera encadenada, me duelen las
muñecas y los tobillos como si estuviera luchando durante un largo rato contra
los eslabones de una gruesa cadena. Sigo tumbada, aun sin moverme. “No puedo” – y me entra un estremecimiento
horrible, me estoy quedando sin aire, se me está empezando a nublar la vista,
ya no distingo casi nada, no puedo respirar, jadeo. Sigo esforzándome por
mantenerme viva cuando un destello de luz que sale al abrirse la puerta me
sobresalta, es la luz de la luna, todo se vuelve nublado, distingo una silueta,
dos siluetas, cuatro –me estremezco-mi corazón está a punto de paralizarse. Me
esfuerzo en recobrar la vista y lo logro, distingo quienes son, uno tiene el
cabello rubio rizado que se distingue por la luz de la luna, tiene una mirada
penetrante que tan solo con mirarme me apuñala en el estómago. La otra silueta
es de una chica, tiene buenas proporciones, lleva el cabello largo y oscuro que
tapa la mitad de su cara, lucho para distinguirla, es Katy (la de actividad
para normal) ,las otras cuatro siluetas que vi resultan ser un solo individuo,
es un monstruo, tiene cuatro cabezas, todas iguales. Mi corazón empieza a
perder su ritmo cardiaco, estoy sudando frio, siento que la mitad de mí ya no
se encuentra conmigo. Los tres individuos se me acercan; el rubio lleva una
lanza, la mujer se acerca con las manos estiradas con la intención de ahorcarme
y el monstruo de cuatro cabezas lleva una sierra que cuando está más cerca de mí
y la enciende, siento su retumbar en mi pecho. Están más cerca de mí, me cogen,
siento sus extremidades sobre mí, frías, casi muertas, la mujer me coge del
cuello y empiezo a perder el aire y siento como la sierra se introduce en mi
estómago y va cortando cada parte de mis órganos, siento también como el filo
de la lanza se introduce en mi cerebro, siento mi corazón duro, me siento
muerta. “Estoy muerta”. Despierto,
estoy sentada en mi cama, sudo como cerdo, todo está tranquilo. “Ha sido solo una pesadilla”; me bajo de la cama y me dirijo al cuarto de
mis padres. Cuando entro veo el suelo de un rojo vivo, veo el suelo bañado en
sangre, siento como mi alma se desprende de mí, oigo los latidos de mi corazón; entro de puntas -- la sangre
me causa repugnancia -- vuelvo la cabeza hacia la cama de mis padres, los veo.
Tienen un hueco profundo en el cuello, parece una mordida. Me quedo pasmada – “esto no está pasando, no puede…estar…pasando”
-- mi voz es entrecortada, casi tartamudeo. Me acerco más a ellos y veo que
también tienen un hueco profundo en el cerebro, eso fue lo que provocó tanta
sangre. Me siento cansada, con miedo, pena, no sé qué hacer. Me estremezco en
una esquina de la pared, lloro, grito, me quejo. Salgo corriendo en busca de
ayuda, bajo, voy a una habitación y veo a mi hermanito siendo devorado por
varios hombres, estoy temblando – “¡qué está
pasando Dios”-- voy a la calle, intento escapar y buscar ayuda, pero
resulta que toda la calle está llena de cadáveres y hay sangre por todos lados.
En una esquina distingo como varios hombres y mujeres devoran a una mujer, es
la señora María Juanita -- nunca me simpatizo esa señora -- sigo corriendo, vuelvo
la cabeza y veo como los perros se devoran entre sí, veo un hombre que le
muerde el cuello a otro. Me espanto. Me quedo parada en medio de la calle por
un instante, sé que estoy perdida, todo gira a mi alrededor y caigo de bruces
al suelo. Veo dos aves grandes, enormes, que se dirigen a mí, quiero levantarme
y correr pero no puedo estoy resignada. Las aves en realidad no eran aves, eran
mujeres con alas, tiene la cara pálida y dientes afilados, son colmillos. Me
cogen y me acarician, oigo sus susurros, luego escucho que una de ellas dice “¡amo, amo…!”. Todo se queda en silencio,
yo sigo tirada en el suelo. En la oscuridad todo es nublado –“moriré, todo está perdido”. Veo con los
ojos entreabiertos que de la neblina sale un hombre alto y delgado, esta
vestido de negro, es pálido también. Detrás de él van apareciendo más personas;
distingo a mis padres y a varios niños, entre ellos veo a mi hermanito, veo también
a mi hermana, a mis vecinos y amigos, todos con las mismas características.
Están muertos. “Me matarán”, se
acercan más a mí, me veo rodeada de rostros pálidos. El hombre que viste de
negro se acerca a mi cuello y lo acaricia, busca mi vena y se lanza con sus
enormes dientes sobre ella. Todo queda nublado. Despierto; estoy asustada y
sudando, distingo la luz del sol, la televisión esta prendida, ya está por
acabar Actividad para normal 2. Tengo
miedo, me siento en la cama y al momento de moverme algo se cae, el ruido me
sobresalta, veo lo que es y me río. Es
el libro que estaba leyendo antes de que empiece la película, es el libro Drácula. Todo fue una pesadilla.Vacilo.
Ya no volveré a comer demasiado después de leer un libro y ver una película de
terror.